Horario
16:00 — 16:30
Lugar
Auditorio
Después de revisar décadas de investigación sobre la relación entre ciudad, cuerpo y emoción, lo que emerge es un patrón inquietante: los estudios sobre el espacio urbano han tendido a acercarse a las personas en sus momentos de quiebre: el desplazamiento, el miedo, el duelo o la resistencia; como si la experiencia afectiva de habitar una ciudad solo valiera como conocimiento cuando es excepcional, cuando irrumpe como crisis. Lo que queda fuera de ese encuadre es la textura más cotidiana y persistente de la vida urbana: el apego silencioso a un barrio, la alegría discreta de un recorrido conocido, la ambivalencia de sentirse simultáneamente amenazado y en casa en el mismo lugar. Esta charla propone que esas emociones ordinarias no son datos menores: son, quizás, las que más fielmente revelan cómo se produce, se sostiene y se transforma la ciudad desde adentro. Pero hay una advertencia necesaria: la teórica Sara Ahmed nos recuerda que la alegría, el apego y el deseo tampoco son emociones inocentes. Lo que nos alegra, lo que deseamos, lo que nos hace sentir en casa revela también a qué nos hemos acostumbrado, qué hemos aprendido a no ver, qué formas de vida hemos aceptado como normales. Las emociones ordinarias no son el refugio de lo apolítico: son el territorio donde se juegan, silenciosamente, las orientaciones que nos acercan o nos alejan de los otros y de los lugares que habitamos.
Invitados
Franja temática: Academia y de investigación

